Tema 2: Introducción a la ética

Ojalá hubiera sido capaz de soportar la prosperidad con mayor autocontrol y la adversidad con mayor fortaleza!CICERÓN

EDUCACIÓN ÉTICO- CÍVICA
curso:4º ESO TEMA 2 ÉTICA Y MORAL

 

1. ÉTICA Y MORAL.

 

2.AUTONOMÍA Y HETERONOMÍA MORAL.

 

3.CONCIENCIA MORAL

 

4. -DESARROLLO MORAL DE KOLBERG Y DE LOS  SIMPSON

 

“Si alguna vez vuelvo a tener ojos, miraré verdaderamente a los ojos de los demás como si estuviera viéndoles el alma. ¿El alma? Preguntó el viejo de la venda negra. O el espíritu; el nombre es igual. Fue entonces cuando (…) la chica de gafas oscuras dijo: dentro de nosotros hay algo que no tiene nombre, esa cosa es lo que somos.”

                                                                          (José Saramago)

1.ÉTICA Y MORAL

 

Bullyng en Ciudad Real

 

         

2.-LIBERTAD Y RESPONSABILIDAD

MIL VIDAS http://www.youtube.com/watch?v=cNDyMpoUQ7A

2. AUTOMONÍA Y HETERONOMÍA.

3.1. El significado de los conceptos.

  •  

Concepto-imagen.-  “Un concepto-imagen busca a través del impacto emocional decirle algo a alguien acerca del mundo, la humanidad o la naturaleza”. Se trata de un pensamiento que en lugar de expresarse con palabras – lógica e intelectualmente– se propone a través de imágenes Por ejemplo, la escena de la película “La decisión de Sophie” que comentamos como ejemplo para analizar los dilemas morales.

En este caso, refiriéndonos a la autonomía y heteronomía moral podríamos analizar la escena de Senderos de gloria que además plantea un dilema.(http://www.youtube.com/watch?v=JnWqVeWWJj8)

 

Act.-¿Es lo mismo legalidad que moralidad? ¿Caso de los desahucios en España?

 

Investigar: Piensa en alguna película donde se refleje el concepto de autonomía y/o heteronomia moral. ¿Un ejemplo sería V de vendetta?

 

¿Qué es la ilustración? – Emmanuel Kant

La ilustración es la salida del hombre de su minoría de edad… . El mismo es culpable de ella. La minoría de edad estriba en la incapacidad de servirse del propio entendimiento, sin la dirección de otro. Uno mismo es culpable de esta minoría de edad cuando la causa de ella no yace en un defecto del entendimiento, sino en la falta de decisión y ánimo para servirse con independencia de él, sin la conducción de otro. ¡Sapere aude! ¡Ten valor de servirte de tu propio entendimiento! He aquí la divisa de la ilustración.

La mayoría de los hombres, a pesar de que la naturaleza los ha librado desde tiempo atrás de conducción ajena, permanecen con gusto bajo ella a lo largo de la vida, debido a la pereza y la cobardía. Por eso les es muy fácil a los otros erigirse en tutores. ¡Es tan cómodo ser menor de edad! Si tengo un libro que piensa por mí, un pastor que reemplaza mi conciencia moral, un médico que juzga acerca de mi dieta, y así sucesivamente, no necesitaré del propio esfuerzo. Con sólo poder pagar, no tengo necesidad de pensar: otro tomará mi puesto en tan fastidiosa tarea. Como la mayoría de los hombres (y entre ellos la totalidad del bello sexo) tienen por muy peligroso el paso a la mayoría de edad, fuera de ser penoso, aquellos tutores ya se han cuidado muy amablemente de tomar sobre sí semejante superintendencia. Después de haber atontado sus reses domesticadas, de modo que estas pacíficas criaturas no osan dar un solo paso fuera de las andaderas en que están metidas, les mostraron el riesgo que las amenaza si intentan marchar solas. Lo cierto es que ese riesgo no es tan grande, pues después de algunas caídas habrían aprendido a caminar; pero los ejemplos de esos accidentes por lo común producen timidez y espanto, y alejan todo ulterior intento de rehacer semejante experiencia. (…)

Siempre se encontrarán algunos hombres que piensen por sí mismos, hasta entre los tutores instituidos por la confusa masa. Ellos, después de haber rechazado el yugo de la minoría de edad, ensancharán el espíritu de una estimación racional del propio valor y de la vocación que todo hombre tiene: la de pensar por sí mismo.E. Kant

 

 

 

 

 

 

 

3.2. Autonomía moral, fuente de responsabilidad.

No podemos confundir autonomía moral con arbitrariedad moral. Que una acción esté orientada desde dentro de uno mismo no significa que esta acción se realiza sin criterio.

  • La acción arbitraria es aquella que se realiza sin reflexión ni criterio.
  • La acción autónoma es aquella que se realiza no sólo dándonos cuenta de lo que hacemos sino dando cuenta y razón, es decir, proporcionando explicaciones racionales para rechazar o aprobar una acción.

Act.-¿Qué es la violencia gratuita?

Ser autónomo significa no sólo ser consciente de acciones sino reconocerse causante y responsable de ellas. ( ¡ No es fácil ser autónomo! )

Ser autónomo no significa “hacer lo que te dé la gana”, porque con esa acción sólo haces lo que quiere “tu gana” (tus impulsos), pero las personas, además de impulsos somos racionalidad, para decidir se necesita una armonía entre ambas. Me gustaría, tengo ganas de  dejar de estudiar ética pero sería razonable…? Piénsalo, estudia y después haz lo que te dé la gana… de forma responsable y autónoma claro!.

 

ACTIVIDADES:                   

  1. Anota un ejemplo de una persona que actúa según una moral heterónoma y otro de una persona que actúa según una moral autónoma. Justifica tú respuesta.
  1. Lee el texto y anota las diferentes actitudes que expresa:

“Juan comenta que, cuando conduce por un tramo concreto de la autovía, modera la marcha porque hay un radar que controla la velocidad. Maria explica que ella siempre va a la velocidad requerida por su propia seguridad y por respeto a los demás conductores.”

¿Quién crees que posee una moral heterónoma y quién se rige por una moral autónoma.¿Por qué?

-¿Podrías poner un ejemplo  con la conducta llevada a cabo por alguien en un botellón?

 

3.¿Estudias por razones autónomas o heterónomas? Argumenta tu respuesta.

 

 

 

              

 

 

     “Los seres humanos necesitan elegir para inventar su propia vida”

3.-LA CONCIENCIA MORAL.

Conciencia significa “capacidad de percatarse de algo”. La conciencia moral es la capacidad de captar los principios por los cuales distinguimos entre lo moralmente bueno y lo malo.

En ética, los principios son reglas o normas que orientan la acción de un ser humano. Se trata de normas de carácter general, universales, como, por ejemplo: amar al prójimo, no mentir, respetar la vida, etc. Los principios morales también se llaman máximas o preceptos.

La conciencia moral, además, es capaz de formular juicios prácticos, es decir, de aplicar los principios generales (por ejemplo, mentir es malo) a las situaciones particulares (puede haber una situación en la que mentir sea la opción moralmente más correcta para no herir a otra persona).

Por último, la conciencia moral también actúa como un juez que nos examina y nos dice si nuestras acciones han sido buenas o malas. Como sabemos, sólo los seres humanos  poseen conciencia moral y por tanto, pueden ser considerados responsables de sus acciones, pues han tenido capacidad de elegir.

Capítulo VI. APARECE PEPITO GRILLO

¿Sabes cuál es la única obligación que tenemos en esta vida? Pues no ser imbéciles. La palabra «imbécil» es más sustanciosa de lo que parece, no te vayas a creer. Viene del latín baculus que significa «bastón»: el imbécil es el que necesita bastón para caminar. Que no se enfaden con nosotros los cojos ni los ancianitos, porque el bastón al que nos referimos no es el que se usa muy legítimamente para ayudar a sostenerse y dar pasitos aun cuerpo quebrantado por algún accidente o por la edad. El imbécil puede ser todo lo ágil que se quiera y dar brincos como una gacela olímpica, no se trata de eso. Si el imbécil cojea no es de los pies, sino del ánimo: es su espíritu el debilucho y cojitranco, aunque su cuerpo pegue unas volteretas de órdago. Hay imbéciles de varios modelos, a elegir:

a)El que cree que no quiere nada, el que dice que todo le da igual, el que vive en un perpetuo bostezo o en siesta permanente, aunque tenga los ojos abiertos y no ronque.

b) El que cree que lo quiere todo, lo primero que se le presenta y lo contrario de lo que se le presenta: marcharse y quedarse, bailar y estar sentado, masticar ajos y dar besos sublimes, todo a la vez.

c) El que no sabe lo que quiere ni se molesta en averiguarlo. Imita los quereres de sus vecinos o les lleva la contraria porque sí, todo lo que hace está dictado por la opinión mayoritaria de los que le rodean: es conformista sin reflexión o rebelde sin causa.

d) El que sabe que quiere y sabe lo que quiere y, más o menos, sabe por qué lo quiere pero lo quiere flojito, con miedo o con poca fuerza. A fin de cuentas, termina siempre haciendo lo que no quiere y dejando lo que quiere para mañana, a ver si entonces se encuentra más entonado.

e) El que quiere con fuerza y ferocidad, en plan bárbaro, pero se ha engañado a sí mismo sobre lo que es la realidad, se despista enormemente y termina confundiendo la buena vida con aquello que va a hacerle polvo.          Todos estos tipos de imbecilidad necesitan bastón, es decir, necesitan apoyarse en cosas de fuera, ajenas, que no tienen nada que ver con la libertad y la reflexión propias. Siento decirte que los imbéciles suelen acabar bastante mal, crea lo que crea la opinión vulgar. Cuando digo que «acaban mal» no me refiero a que terminen en la cárcel o fulminados por un rayo (eso sólo suele pasar en las películas), sino que te aviso de que suelen fastidiarse a sí mismos y nunca logran vivir la buena vida esa que tanto nos apetece a ti y a mí. Y todavía siento más tener que informarte que síntomas de imbecilidad solemos tener casi todos; vamos, por lo menos yo me los encuentro un día sí y otro también, ojalá a ti te vaya mejor en el intento… Conclusión: ¡alerta! ¡en guardia!,¡la imbecilidad acecha y no perdona! (…)

Lo contrario de ser moralmente imbécil es tener conciencia.Pero la conciencia no es algo que le toque a uno en una tómbola ni que nos caiga del cielo.(…) ¿En qué consiste esa conciencia que nos curará de la imbecilidad moral? Fundamentalmente en los siguientes rasgos:

a) Saber que no todo da igual porque queremos realmente vivir y además vivir bien, humanamente

bien.

b) Estar dispuestos a  fijarnos en si lo que hacemos corresponde a lo que de veras queremos o no.

c) A base de práctica, ir desarrollando el buen gusto moral de tal modo que haya ciertas cosas que nos

repugne espontáneamente hacer (por ejemplo, que le dé a uno «asco» mentir como nos da asco por lo general mear en la sopera de la que vamos a servirnos de inmediato.

d) Renunciar a buscar coartadas que disimulen que somos libres y por tanto, razonablemente

responsables de las consecuencias de nuestros actos. Fernando Savater

Actividad: ¿ERES IMBÉCIL? Justifícalo.

4.DESARROLLO MORAL DE KOLBERG Y SIMPSON

Algunos psicólogos, como Jean Piaget y Lawrence Kohlberg, interpretan la conciencia moral como la capacidad de formular juicios sobre lo justo y lo injusto, y han estudiado cómo se desarrolla esa capacidad en el ser humano, desde su nacimiento hasta la edad adulta. Según estas teorías, los seres humanos aprendemos a ser seres morales y es posible educar la conciencia moral (educar a las personas en las formas más justas de comportarse o tomar decisiones), puesto que las cuestiones éticas,  son universalizables. (Recuerda los derechos humanos).

El desarrollo de la conciencia moral es un proceso que va desde la heteronomía (las normas morales se imponen desde fuera, o se cumplen por miedo a un castigo o a dejar de recibir un premio), hasta la autonomía (el individuo toma sus propias decisiones de forma independiene). Veamos cuáles son las etapas del desarrollo moral según Piaget y Kohlberg:

1. Nivel preconvencional: el niño conoce las convenciones morales (lo que se etiqueta socialmente como “bueno” o “malo”) y trata de encajar en ellas, para evitar un castigo u obtener el beneficio correspondiente a una buena acción. 1.1. Orientación hacia la obediencia y el castigo (Heteronomía):las cosas son incorrectas porque las figuras de autoridad del niño (padres, maestros) dicen que lo son, y se obedece por miedo al castigo.Lo justo es la obediencia ciega a la norma, evitar los castigos y no causar daños materiales a personas o cosas.
1.2. Orientación egoísta ingenua (Individualismo):Las cosas se consideran correctas o incorrectas por el beneficio que producen hacia quien las realizan. El niño comprende ya que los intereses de todos los individuos pueden no coincidir, y busca el intercambio con los otros para satisfacer sus propios intereses.Etapa individualista.Lo justo en esta etapa es seguir la norma sólo cuando beneficia a alguien, actuar a favor de los intereses propios y dejar que los demás lo hagan también.(Conexión Psicología Bachillerato)
2. Nivel convencional de la moral: es una etapa de identificación con el grupo, en el que es importante cumplir con las expectativas que el grupo tiene del individuo. 2.1. Etapa de orientación hacia “¡Buen chico!”:el individuo trata de obtener la aprobación de los demás, los actos morales se hacen para gustar y ayudar a los demás. La aprobación social es la motivación principal de las acciones.Lo justo es vivir de acuerdo con lo que las personas cercanas a uno mismo esperan.
2.2. Etapa de orientación hacia la ley y el orden:El sujeto se identifica con la sociedad a la que pertenece y sus normas. El sujeto busca el cumplimiento del deber y de la ley, porque es necesaria para mantener el orden social.Lo justo es cumplir los deberes que previamente se han aceptado ante el grupo.
 3. Nivel postconvencional: El individuo ahora se esfuerza por definir los valores morales que tienen validez con independencia de la autoridad, de los grupos o de las personas. Se alcanza la completa autonomía de la moral (es el propio individuo el que define los principios morales que quiere seguir). 3.1. Estadio de orientación hacia el contrato legal (utilidad):El sujeto se hace más crítico con el orden social existente, cree en un orden social ideal basado en ideas de justicia. Las leyes son necesarias, pero pueden ser injustas, y el orden social puede no ser el mejor posible y requerir un cambio.Lo justo consiste en ser consciente de la diversidad de valores y opiniones y de su origen relativo a las características propias de cada grupo y cada individuo.
3.2. Estadio de orientación hacia la conciencia o los principios.(autonomía) La decisión personal se hace muy importante. Se buscan principios universalmente válidos, de forma que la conciencia moral esté por encima de la obediencia a la ley. El sujeto se ha convertido en moralmente autónomo. Lo justo se define tras una reflexión sobre lo que debe ser el respeto por la igual dignidad de todos los seres humanos

Como se puede observar, no hemos incluido una escala de edad que delimite cada etapa del desarrollo moral, y es que eso no es posible: no se trata de un proceso que todos los seres humanos vayamos experimentando en etapas iguales para todos, sino que cada persona lo va recorriendo a un ritmo concreto, y es posible no desarrollar la conciencia moral del todo y no alcanzar el nivel postconvencional. Por ejemplo, existen personas adultas ancladas en un nivel preconvencional, muy inmaduras moralmente, que se dejan llevar por sus impulsos egocéntricos y entienden por justo lo que les conviene en cada momento. También existen personas que se estancan en un nivel convencional, tienen un grado intermedio de madurez moral, y sólo actúan para encajar en el comportamiento que la sociedad a la que pertenecen espera de ellas, pero no tienen un criterio propio sobre lo justo o lo injusto.

Por último, las personas que alcanzan el grado más alto de autonomía moral, rigen su comportamiento por principios que su propia conciencia reconoce como universales. Como hemos dicho, lo justo se define tras una reflexión sobre lo que debe ser el respeto por la igual dignidad de todos los seres humanos. Lo que está bien, lo justo, es seguir los principios éticos universales que se descubren por el uso de la razón. Los principios son los principios universales de la justicia: la igualdad de derechos de los seres humanos y el respeto a su dignidad de individuos.

Actividades:

1.- ¿A qué etapa del desarrollo moral según Kohlberg corresponden las siguientes frases? Justifica tus respuestas.

“Te  ayudo  para que me ayudes…amigo”

“no quiero que me castiguen”,

“tenemos que casarnos, todo el mundo sabe que estamos juntos”

“es necesario mantener el orden social”,

“no debes defraudar a tus padres”

“no me conviene hablar todavía”

“hice lo que debía”

“todos tenemos unos derechos”.

2.- ¿Dónde se encuentran nuestros compañeros de viaje: los Simpson (Homer,Marge,Bart,Lisa)? ¿Y Harry Potter? .-¿Dónde estás tú? ¿y nuestra sociedad?  Justifícalo.

3.- ¿En qué etapa del desarrollo moral de Kohlberg situarías la argumentación que Calvin hace en la viñeta 4? ¿Y la de la viñeta 6?

En esta tarea tienes que leer el cómic y responder a una serie de cuestiones relacionadas con el mismo. Se trata de una tarea en la que tienes que aplicar a un ejemplo práctico las cuestiones que en el tema hemos tratado de forma más teórica. Todas las teorías a las que hacen referencia las cuestiones están desarrolladas en el tema.
Tomado de Calvin y Hobbes. En todas partes hay tesoros. Bill Watterson,

 

Recuerda que el primer paso para hacer frente a un dilema consiste, por tanto, en darse cuenta de los valores y bienes morales que están en conflicto. Para ello, tenemos que tener en cuenta, en primer lugar, lo que nos dice nuestra propia conciencia. También debemos tener en cuenta los valores que están vigentes en la sociedad en la que vivimos, valores que algunas veces son muy explícitos y están bien definidos, como ocurre en códigos morales del tipo de los Diez Mandamientos o de los Derechos Humanos. Por último, hay que prestar atención a los bienes que vamos buscando, su importancia para nosotros y el orden jerárquico en el los situamos.

ACTIVIDAD FINAL: Justificar vuestra conducta con fuertes, seguros y bellos  argumentos. Se trata de saber en qué nivel de desarrollo moral te encuentras.

LOS DILEMAS UTILIZADOS POR KOHLBERG

Publicados en Colby, A. y Kohlberg, L.,

The Measurement of Moral Judgment

, vol.1″Theoretical Foundations and Research Validation”, Cambridge University Press, 1987.

 

DILEMA IIIEn Europa, una mujer estaba gravemente enferma (próxima a morir) de un tipo especial de cáncer. Había un medicamento que los médicos creían que podía salvarla. Era una forma de radio que había descubierto recientemente un farmacéutico de la misma ciudad. El medicamento era costoso de fabricar y el farmacéutico cobraba diez veces la cantidad que le había costado hacerlo. Pagaba 200€ por el radio y cobraba 2000€ por una pequeña cantidad de la medicina. El marido de la enferma, Heinz, visitó a todos sus conocidos para pedir prestado el dinero e intentó todos los medios legales, pero sólo pudo reunir 1000€, la mitad del coste. Le dijo al farmacéutico que se lo vendiera más barato o que le permitiera pagarlo más tarde. Pero el farmacéutico dijo: “No. Yo he descubierto la medicina y quiero ganar dinero”. Así que, habiendo intentado todos los medios legales,Heinz se desespera y piensa asaltar la farmacia y robar el medicamento para su mujer.

.DILEMA III

B )Efectivamente, Heinz asaltó la farmacia. Robó el medicamento y se lo dio a su mujer. En los periódicos del día siguiente apareció la noticia del robo. El señor Bronce, un oficial de policía que conocía a Heinz, leyó la noticia y recordó haber visto a Heinz que se alejaba corriendo de la farmacia, por lo que se dió cuenta de que fue Heinz quien robó la medicina. El Sr. Bronce se pregunta si debe informar de que fue Heinz quien robó la medicina

DILEMA III

c) El policía Bronce denuncia a Heinz. Detienen a Heinz y lo llevan ante el juez. Se elige un jurado. La misión del jurado es decidir si una persona es inocente o culpable de haber cometido un delito. El jurado declara culpable a Heinz. El juez tiene que dictar la sentencia.

 

 

5.-DICCIONARIO:

Término Definición
    
    
    
    
    
    
    
    
    
    
    
     
    
    
   
   
   
   
   
   
   
   
   

7.Otro tópico.

ES EL DESTINO

SÓLO CUMPLO CON MI DEBER (otras formas: obedezco, competencia…

YO NO HE HECHO NADA

ha sido actuación poco etica

6.ACTIVIDAD FINAL: CONECTAMOS CON EL EXTERIOR DEL AULA.

Si en televisión, internet, en conversaciones, en sueños… os tropezáis con alguna de las cuestiones analizadas (experiencias, noticias, pensamientos, ideas, reglas de argumentación,falacias,dilemas…) y sois capaces de reconocerlos, si no solo miráis sino que veis, debéis apuntarlos en esta sección.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

8.-UNA PELICULA: John Q.

SINOPSIS John Q. Archibald (Denzel Washington) es un hombre corriente que trabaja en una fábrica y se ocupa de su familia. Su mujer Denise (Kimberly Elise) y su hijo Michael (Daniel E. Smith) son todo su mundo. Pero, cuando su hijo cae gravemente enfermo y es preciso someterlo urgentemente a un trasplante de corazón, resulta que su seguro médico no cubre la operación. (FILMAFFINITY)

9.-Con la música a otra parte: Conectamos los contenidos del tema a la letra de alguna canción que conozcáis.

Puedo torcer
Puedo lanzar
Puedo perderme en la obviedad
Puedo servir
Puedo cansar
Puedo saber que sin vosotros puede más

Puede ser que mañana esconda mi voz,
Por hacerlo a mi manera
Hay tanto idiota ahí fuera
Puede ser que haga de la rabia mi flor,
y con ella mi bandera
Sálvese quien pueda. Vetusta Morla

10.-Filo-arte

1.-¿Quién es el autor  y el título de la obra?

2.-¿Que te trasmite?

3.-¿Encuentras conexión con el tema estudiado?

11.-PENSAMIUENTO DIVERGENTE

1100.-DOS LATAS CON AGUA. Tenemos dos latas llenas de agua y un gran recipiente vacío. ¿Hay alguna manera de poner toda el agua dentro del recipiente grande de manera que luego se pueda distinguir que agua salió de cada lata?

1200.– SALVARSE DE LA QUEMA. Situémonos en una isla pequeña de vegetación abundante, la cual está rodeada de tiburones. Si un lado de la isla comienza a arder, y el viento está a favor del fuego, ¿cómo haremos para salvarnos de ese infierno?

1300- CAMINAR SOBRE LAS AGUAS. El reverendo Horacio Buenaspalabras anunció que cierto día, a cierta hora, realizaría un gran milagro: durante veinte minutos caminaría sobre la superficie del río Hudson sin hundirse en sus aguas. Una gran muchedumbre se apiñó para presenciar la hazaña. El reverendo Buenaspalabras realizó exactamente lo que afirmó que haría. ¿Cómo?

1400- EL TÚNEL Y LOS TRENES. En una línea de ferrocarril, el tendido tiene doble vía excepto en un túnel, que no es lo bastante ancho para acomodar ambas. Por ello, en el túnel la línea es de vía simple. Una tarde, entró un tren en el túnel marchando en un sentido, y otro tren entró en el mismo túnel, pero en sentido contrario. Ambos iban a toda velocidad; y sin embargo no llegaron a colisionar. Explíquelo.

1500- EL PRESO FUGADO. Un preso fugado iba caminando por una carretera comarcal cuando vio acercarse velozmente un auto de la policía. Aunque la intención del fugado era huir hacia el bosque, echó a correr 10 metros en dirección al vehículo que se acercaba. ¿Hizo esto para mostrar su desdén por las fuerzas del orden, o pudo tener otra razón más poderosa?

1600- EL VENDEDOR VERÍDICO. “Este lorito es capaz de repetir todo lo que oiga”, le aseguró a la señora el dueño de la pajarería. Pero una semana después, la señora que lo compró estaba de vuelta en la tienda, protestando porque el lorito no decía ni una sola palabra. Y sin embargo, el vendedor no había mentido. ¿Podrá Vd. explicarlo?

1700- LA BOTELLA Y EL CORCHO. Una botella de vino, taponada con un corcho está llena hasta la mitad. ¿Qué podemos hacer para beber el vino sin sacar el corcho ni romper la botella?

1800- EL COCHE ESTACIONADO. En una carretera recta, un coche estacionado apunta hacia el oeste. Usted sube y empieza a conducir. Después de andar un rato, descubre que se encuentra a 1 Km. al este del punto de partida. ¿Cómo puede ser?

1900- BAÑO POR INMERSIÓN. Decide Vd. de pronto darse un baño por inmersión. Como no está en su casa, si no en un hotel de un país extranjero, no sabe a ciencia cierta cual de los grifos de la bañera es el del agua caliente, si el de la derecha o el de la izquierda. ¿Cómo puede hacer para estar seguro de no abrir la fría antes que la caliente?

2000- UNA HISTORIA DE CAMA. Por asuntos de trabajo, el señor Barrunto viajó al extranjero y regresó dos meses después. Al entrar en su casa encontró a su mujer compartiendo la cama con un desconocido. El señor Barrunto se alegró mucho. ¿Cómo se explica?

Palabras que nos pueden llevar a clasificar en una etapa:

Etapa 1: “nadie ayuda” (por ser individualista)

“castigo”

“la ley del más fuerte”

“preso”

“problema propio, no del farmacéutico” (por ser individualista)

“única opción” (por sólo pensar en sus propias necesidades excluyendo al resto de la sociedad)

Etapa 2: “usurero”

“farmacéutico se lo merece”

“ojo por ojo”

“farmacéutico estuvo mal”

Etapa 3: su mujer/esposa”

mi mujer/esposa”

conjugaciones de “querer” o “amar”: “la quería”, “ser querido”.

Etapa 4: “está mal robar”

“la ley”

“incorrecto”´

apelación a la autoridad

“otros medios/recursos/otra manera”

“no está permitido”

Etapa 5/6: “salvar vida”

“llegar a un acuerdo”

“vida”

“la ley de no robar no ayuda a salvar la vida”

1.ÉTICA Y MORAL

1.1. Significado de los conceptos

A

6.VAMOS A DARNOS LA BUENA VIDA.

Para concluir diremos que la ética consiste en darse la buena vida  y la buena vida es:

  • Actuar de acuerdo con los comportamientos, actitudes y valores que hemos adoptado gracias a la reflexión ética y la experiencia de la vida a lo largo de nuestro proceso de maduración.
  • Elegir entre todas las posibilidades que la vida nos presenta la mejor para realizar nuestro proyecto fundamental de vida. Si elegimos mal llegaremos obligatoriamente a un lugar que no deseamos (si mato, me hago asesino; si robo, un ladrón…) y no llevaremos un vida buena.

Le pedimos al filósofo Fernando Savater que profundice sobre esta cuestión.

ÉTICA PARA AMADOR

CAPÍTULO CUARTO: DATE LA BUENA VIDA

¿Qué pretendo decirte poniendo un «haz lo que quieras» como lema fundamental de esa ética hacia la que vamos tanteando? Pues sencillamente (aunque luego resultará que no es tan sencillo, me temo) que hay que dejarse de órdenes y costumbres de premios y castigos, en una palabra de cuanto quiere dirigirte desde fuera, y que tienes que plantearte todo este asunto desde ti mismo, desde el fuero interno de tu voluntad. No le preguntes a nadie qué es lo que debes hacer con tu vida: Pregúntatelo a ti mismo. Si deseas saber en qué puedes emplear mejor tu libertad, no la pierdas poniéndote ya desde el principio al servicio de otro o de otros, por buenos, sabios y respetables que sean: interroga sobre el uso de tu libertad… a la libertad misma.

Claro, como eres chico listo puede que te estés dando ya cuenta de que aquí hay una cierta

contradicción. Si te digo «haz lo que quieras» parece que te estoy dando de todas formas

una orden, «haz eso y no lo otro», aunque sea la orden de que actúes libremente. ¡Vaya

orden más complicada, cuando se la examina de cerca! Si la cumples, la desobedeces

(porque no haces lo que eres, sino lo que quiero yo que te lo mando), si la desobedeces, la

cumples (porque haces lo que tú quieres en lugar de lo que yo te mando… ¡Pero eso es

precisamente lo que te estoy mandando!). Créeme, no pretendo meterte en un

rompecabezas como los que aparecen en la sección de pasatiempos de los periódicos.

Aunque procure decirte todo esto sonriendo para que no nos aburramos más de lo debido, el

asunto es serio: no se trata de pasar el tiempo, sino de vivirlo bien. La aparente

contradicción que encierra ese «haz lo que quieras» no es sino un reflejo del problema

esencial de la libertad misma: a saber, que no somos libres de no ser libres, que no tenemos

más remedio que serlo. ¿Y si me dices que ya está bien, que estás harto y que no quieres

seguir siendo libre? ¿Y si decides entregarte como esclavo al mejor postor o jurar que

obedecerás en todo y para siempre a tal o cual tirano? Pues lo harás porque quieres, en uso

de tu libertad y aunque obedezcas a otro o te dejes llevar por la masa seguirás actuando tal

como prefieres: no renunciarás a elegir, sino que habrás elegido no elegir por ti mismo. Por

eso un filósofo francés de nuestro siglo, Jean-Paul Sartre, dijo que «estamos condenados a

la libertad». Para esa condena no hay indulto que valga…

De modo que mi «haz lo que quieras» no es más que una forma de decirte que te tomes en

serio el problema de tu libertad, lo de que nadie puede dispensarte de la responsabilidad

creadora de escoger tu camino. No te preguntes con demasiado morbo si «merece la pena»

todo este jaleo de la libertad, porque quieras o no eres libre, quieras o no tienes que querer.

Aunque digas que no quieres saber nada de estos asuntos tan fastidiosos y que te deje en

paz, también estarás queriendo… queriendo no saber nada, queriendo que te dejen en paz

aun a costa de aborregarte un poco o un mucho. ¡Son las cosas del querer, amigo mío,

como dice la copla! Pero no confundamos este «haz lo que quieras» con los caprichos de

que hemos hablado antes. Una cosa es que hagas «lo que quieras» y otra bien distinta que

hagas «lo primero que te venga en gana». No digo que en ciertas ocasiones no pueda

bastar la pura y simple gana de algo: al elegir qué vas a comer en un restaurante, por

ejemplo. Ya que afortunadamente tienes buen estómago y no te preocupa engordar, pues

venga, pide lo que te dé la gana… Pero cuidado, que a veces con la «gana» no se gana sino

que se pierde. Ejemplo al canto.

No sé si has leído mucho la Biblia. Está llena de cosas interesantes y no hace falta ser muy

religioso —ya sabes que yo lo soy más bien poco— para apreciarlas. En el primero de sus

libros, el Génesis, se cuenta la historia de Esaú y Jacob, hijos de Isaac. Eran hermanos

gemelos, pero Esaú había salido primero del vientre de su madre, lo que le concedía el

derecho de primogenitura: ser primogénito en aquellos tiempos no era cosa sin importancia,

porque significaba estar destinado a heredar todas las posesiones y privilegios del padre. A

Esaú le gustaba ir de caza y correr aventuras, mientras que Jacob prefería quedarse en

casita, preparando de vez en cuando algunas delicias culinarias. Cierto día volvió Esaú del

campo cansado y hambriento Jacob había preparado un suculento potaje de lentejas y a su

hermano, nada más llegarle el olorcillo del guiso, se le hizo la boca agua. Le entraron

muchas ganas de comerlo y pidió a Jacob que le invitara. El hermano cocinero le dijo que

con mucho gusto pero no gratis sino a cambio del derecho de primogenitura. Esaú pensó:

«Ahora lo que me apetecen son las lentejas. Lo de heredar a mi padre será dentro de mucho

tiempo. ¡Quién sabe, a lo mejor me muero yo antes que él!» y accedió a cambiar sus futuros

derechos de primogénito por las sabrosas lentejas del presente. ¡Debían oler

estupendamente esas lentejas! Ni que decir tiene que más tarde, ya repleta la panza, se

arrepintió del mal negocio que había hecho, lo que provocó bastantes problemas entre los

hermanos (dicho sea con el respeto debido, siempre me ha dado la impresión de que Jacob

era un pájaro de mucho cuidado). Pero si quieres saber cómo acaba la historia léete el

Génesis. Para lo que aquí nos interesa ejemplificar basta con lo que te he contado.

Como te veo un poco sublevado, no me extrañaría que intentaras volver esta historia contra

lo que te vengo diciendo: «¿No me recomendabas tú eso tan bonito de “haz lo que

quieras”?, pues ahí tienes: Esaú quería potaje, se empeñó en conseguirlo y al final se quedó

sin herencia. ¡Menudo éxito!» Si, claro, pero… ¿eran esas lentejas lo que Esaú quería de

veras o simplemente lo que le apetecía en aquel momento? Después de todo, ser el

primogénito era entonces una cosa muy rentable y en cambio las lentejas ya se sabe: si

quieres las tomas y si no las dejas… Es lógico pensar que lo que Esaú quería en el fondo

era la primogenitura, un derecho destinado a mejorarle mucho la vida en un plazo más o

menos próximo. Por supuesto, también le apetecía comer potaje, pero si se hubiese

molestado en pensar un poco se habría dado cuenta de que este segundo deseo podía

esperar un rato con tal de no estropear sus posibilidades de conseguir lo fundamental. A

veces los hombres queremos cosas contradictorias que entran en conflicto unas con otras.

Es importante ser capaz de establecer prioridades y de imponer una cierta jerarquía entre lo

que de pronto me apetece y lo que en el fondo, a la larga, quiero. Y si no, que se lo

pregunten a Esaú…

En el cuento bíblico hay un detalle importante. Lo que determina a Esaú para que elija el

potaje presente y renuncie a la herencia futura es la sombra de la muerte o, si prefieres, el

desánimo producido por la brevedad de la vida. «Como sé que me voy a morir de todos

modos y a lo mejor antes que mi padre…, ¿para qué molestarme en dar más vueltas a lo

que me conviene? ¡Ahora quiero lentejas y mañana estaré muerto, de modo que vengan las

lentejas y se acabó!» Parece como si a Esaú la certeza de la muerte le llevase a pensar que

la vida ya no vale la pena, que todo da igual. Pero lo que hace que todo dé igual no es la

vida, sino la muerte. Fíjate: por miedo a la muerte, Esaú decide vivir como si ya estuviese

muerto y todo diese igual. La vida está hecha de tiempo, nuestro presente está lleno de

recuerdos y esperanzas, pero Esaú vive como si para él ya no hubiese otra realidad que el

aroma de lentejas que le llega ahorita mismo a la nariz, sin ayer ni mañana. Aún más:

nuestra vida está hecha de relaciones con los demás —somos padres, hijos, hermanos,

amigos o enemigos, herederos o heredados, etc— pero Esaú decide que las lentejas (que

son una cosa, no una persona) cuentan más para él que esas vinculaciones con otros que le

hacen ser quien es. Y ahora una pregunta: ¿cumple Esaú realmente lo que quiere o es que

la muerte le tiene como hipnotizado, paralizando y estropeando su querer?

Dejemos a Esaú con sus caprichos culinarios y sus líos de familia. Volvamos a tu caso, que

es el que aquí nos interesa. Si te digo que hagas lo que quieras, lo primero que parece

oportuno hacer es que pienses con detenimiento y a fondo qué es lo que quieres. Sin duda

te apetecen muchas cosas, a menudo contradictorias, como le pasa a todo el mundo:

quieres tener una moto pero no quieres romperte la crisma por la carretera, quieres tener

amigos pero sin perder tu independencia, quieres tener dinero pero no quieres avasallar al

prójimo para conseguirlo, quieres saber cosas y por ello comprendes que hay que estudiar

pero también quieres divertirte, quieres que yo no te dé la lata y te deje vivir a tu aire pero

también que esté ahí para ayudarte cuando lo necesites, etc. En una palabra, si tuvieras que

resumir todo esto y poner en palabras sinceramente tu deseo global de fondo, me dirías:

«Mira, papi, lo que quiero es darme la buena vida.» ¡Bravo! ¡Premio para el caballero ! Eso

mismito es lo que yo quería aconsejarte: cuando te dije «haz lo que quieras» lo que en el

fondo pretendía recomendarte es que te atrevieras a darte la buena vida. Y no hagas caso a

los tristes ni a los beatos, con perdón: la ética no es más que el intento racional de averiguar

cómo vivir mejor. Si merece la pena interesarse por la ética es porque nos gusta la buena

vida. Sólo quien ha nacido para esclavo o quien tiene tanto miedo a la muerte que cree que

todo da igual se dedica a las lentejas y vive de cualquier manera…

Quieres darte la buena vida: estupendo. Pero también quieres que esa buena vida no sea la

buena vida de una coliflor o de un escarabajo, con todo mi respeto para ambas especies,

sino una buena vida humana. Es lo que te corresponde, creo yo. Y estoy seguro de que a

ello no renunciarías por nada del mundo. Ser humano, ya lo hemos indicado antes, consiste

principalmente en tener relaciones con los otros seres humanos. Si pudieras tener

muchísimo dinero, una casa mas suntuosa que un palacio de las mil y una noches, las

mejores ropas, los más exquisitos alimentos (¡muchísimas lentejas!), los más sofisticados

aparatos, etc., pero todo ello a costa de no volver a ver ni a ser visto por ningún ser humano

jamás ¿estarías contento? ¿Cuánto tiempo podrías vivir así sin volverte loco? ¿No es la

mayor de las locuras querer las cosas a costa de la relación con las personas? ¡Pero si

precisamente la gracia de todas esas cosas estriba en que te permiten —o parecen

permitirte— relacionarte más favorablemente con los demás! Por medio del dinero se espera

poder deslumbrar o comprar a los otros; las ropas son para gustarles o para que nos

envidien, y lo mismo la buena casa, los mejores vinos, etcétera. Y no digamos los aparatos:

el vídeo y la tele son para verles mejor, el compact para oírles mejor y así sucesivamente.

Muy pocas cosas conservan su gracia en la soledad; y si la soledad es completa y definitiva,

todas las cosas se amargan irremediablemente. La buena vida humana es buena vida entre

seres humanos o de lo contrario puede que ser vida pero no será ni buena ni humana.

¿Empiezas a ver por dónde voy?

Las cosas pueden ser bonitas y útiles, los animales (por lo menos algunos) resultan

simpáticos, pero los hombres lo que queremos ser es humanos, no herramientas ni bichos.

Y queremos también ser tratados como humanos, porque eso de la humanidad depende en

buena medida de que los unos hacemos con los otros. Me explico: el melocotón nace

melocotón, el leopardo viene ya al mundo como leopardo, pero el hombre no nace ya

hombre del todo ni nunca llega a serlo si los demás no le ayudan. ¿Por qué? Porque el

hombre no es solamente una realidad natural (como los melocotones o los leopardos), sino

también una realidad cultural. No hay humanidad sin aprendizaje cultural y para empezar sin

la base de toda cultura (y fundamento por tanto de nuestra humanidad): el lenguaje. El

mundo en el que vivimos los humanos es un mundo lingüístico, una realidad de símbolos y

leyes sin la cual no sólo seríamos incapaces de comunicarnos entre nosotros sino también

de captar la significación de lo que nos rodea. Pero nadie puede aprender a hablar por sí

solo (como podría aprender a comer por sí solo o a mear —con perdón— por sí solo),

porque el lenguaje no es una función natural y biológica del hombre (aunque tenga su base

en nuestra condición biológica, claro está), sino una creación cultural que heredamos y

aprendemos de otros hombres.

Por eso hablar a alguien y escucharle es tratarle como a una persona, por lo menos

empezar a darle un trato humano. Es sólo un primer paso, desde luego, porque la cultura

dentro de la cual nos humanizamos unos a otros parte del lenguaje pero no es simplemente

lenguaje. Hay otras formas de demostrar que nos reconocemos como humanos, es decir,

estilos de respeto y de miramientos humanizadores que tenemos unos para con otros.

Todos queremos que se nos trate así y si no, protestamos. Por eso las chicas se quejan de

que se las trate como mujeres «objeto», es decir simples adornos o herramientas; y por eso

cuando insultamos a alguien le llamamos «¡animal!», como advirtiéndole que está

rompiendo el trato debido entre hombres y que como siga así podemos pagarle con la

misma moneda. Lo más importante de todo esto me parece lo siguiente: que la

humanización (es decir, lo que nos convierte en humanos, en lo que queremos ser) es un

proceso recíproco (como el propio lenguaje, si te das cuenta). Para que los demás puedan

hacerme humano, tengo yo que hacerles humanos a ellos; si para mí todos son como cosas

o como bestias, yo no seré mejor que una cosa o una bestia tampoco. Por eso darse la

buena vida no puede ser algo muy distinto a fin de cuentas de dar la buena vida. Piénsalo

un poco, por favor.

Más adelante seguiremos con esta cuestión. Ahora para concluir este capítulo de modo más

relajado, te propongo que nos vayamos al cine. Podemos ver, si quieres, una hermosísima

película dirigida e interpretada por Orson Welles: Ciudadano Kane. Te la recuerdo

brevemente, Kane es un multimillonario que con pocos escrúpulos ha reunido en su palacio

de Xanadú una enorme colección de todas las cosas hermosas y caras del mundo. Tiene de

todo, sin duda, y a todos los que le rodean les utiliza para sus fines, como simples

instrumentos de su ambición. Al final de su vida, pasea solo por los salones de su mansión,

llenos de espejos que le devuelven mil veces su propia imagen de solitario: sólo su imagen

le hace compañía. Al fin muere, murmurando una palabra: «¡Rosebud!» Un periodista

intenta adivinar el significado de este último gemido, pero no lo logra. En realidad,

«Rosebud» es el nombre escrito en un trineo con el que Kane jugaba cuando niño, en la

época en que aún vivía rodeado de afecto y devolviendo afecto a quienes le rodeaban.

Todas sus riquezas y todo el poder acumulado sobre los otros no habían podido comprarle

nada mejor que aquel recuerdo infantil. Ese trineo, símbolo de dulces relaciones humanas,

era en verdad lo que Kane quería, la buena vida que había sacrificado para conseguir

millones de cosas que en realidad no le servían para nada. Y sin embargo la mayoría le

envidiaba… Venga, vámonos al cine: mañana seguiremos…

ACTIVIDAD DE SÍNTESIS.

CUESTIONES:

1.¿Qué es lo que en realidad pretende F. Savater poniendo un “haz lo que quieras” como lema fundamental de esa ética hacia la que vamos tanteando?

      2.Pero no confundamos este “haz lo que quieras” con los caprichos de que hemos hablado antes. Una cosa es que hagas “lo que quieras” y otra bien distinta que hagas “lo primero que te venga en gana”… A veces con la “gana” no se gana sino que se pierde: ¿qué quiere decir esto? Pon algún ejemplo. …

3.Hay veces en las que las personas queremos cosas contradictorias que entran en conflicto unas con otras: ¿qué debemos hacer en estos casos?

      4.A veces parece como que todo nos da igual. Pero, dice Savater, “lo que hace que todo dé igual no es la vida, sino la muerte”: ¿qué quiere decir con ello?

      5.No dejemos que la idea de la muerte nos paralice: debemos aprender a disfrutar de la vida. Eso es lo que Savater quiere aconsejarnos cuando dice “haz lo que quieras”… Lo que en el fondo pretende recomendarnos es que nos atrevamos a darnos la buena vida. En este sentido, ¿qué debemos entender por ética?

REFLEXIONA Y EXPLICA:

1.“La buena vida humana es buena vida entre seres humanos o de lo contrario puede que sea vida, pero no será ni buena ni humana.

2.Eso de la humanidad depende en buena medida de lo que los unos hacemos con los otros. Me explico: el melocotón nace melocotón, el leopardo viene ya al mundo como leopardo, pero el hombre no nace ya hombre del todo ni nunca llega a serlo si los demás no le ayudan: ¿por qué?

3.Hablar a alguien y escucharle es tratarle como a una persona, por lo menos empezar a darle un trato humano: ¿por qué? ¿Hay otras formas de demostrar que nos reconocemos como humanos?

4.Explica con tus propias palabras lo que has aprendido en este tema y si tiene aplicación práctica en tu vida.

LEE Y COMENTA:

  • No hemos de preocuparnos de vivir largos años, sino de vivirlos satisfactoriamente; porque vivir largo tiempo depende del destino, vivir satisfactoriamente de tu alma. La vida es larga si es plena; y se hace plena cuando el alma ha recuperado la posesión de su bien propio y ha transferido a sí  el dominio de sí misma” (Séneca, “Cartas a Lucilio“).
  •  “Quizá el hombre es malo porque, durante toda la vida, está esperando morir: y así muere mil veces en la muerte de los otros y de las cosas.
  •  “Un hombre libre en nada piensa menos que en la muerte, y su sabiduría no es meditación de la muerte, sino de la vida” (Spinoza, “Ética“).

[1] El economista británico Mancar Olson, hacia 1965, denominó con el término free rider (el que viaja gratis), habitualmente traducido por “el gorrón” a quien procura obtener un beneficio de una acción colectiva sin aportar la correspondiente colaboración.

Ejercicios de transición conceptual  inter-unidades 1-2 de Educación ético-cívica

Comentarios de Texto

El concepto de deber ocupa uno de los lugares centrales de nuestro lenguaje moral. Nos referimos con él a los mandatos y obligaciones mediante los cuales modificamos nuestra conducta y, en general, al conjunto de exigencias que conforman nuestra praxis cotidiana. Añadir el predicado ‘moral’ implica introducir un factor diferenciador esencial: se trata ahora de una autoobligación, de una autolimitación, que, a diferencia de otro tipo de acciones, se enfrenta sólo a las sanciones internas derivadas de nuestra propia conciencia…

Como todas las formas de obligación, el deber moral limita el ámbito posible de elección y, por tanto, de actuación. Pero aquí nos encontramos con una obligación libre, es decir, voluntaria y reflexivamente aceptada.

García Marzá, D.: 10 palabras claves en Ética

¿En qué consiste para ti el deber? Compara tu opinión con lo defendido por el autor en el texto.¿Qué diferencias existen entre un deber libremente aceptado y otro que haya sido impuesto a nuestra voluntad? ¿Por qué dice el autor que los deberes morales son aceptados voluntariamente?

Actividades de nexo entre la unidad 1 y la unidad 2

 

Cuesta mucho que nuestros alumnos se crean que se les hace un favor obligándoles a asistir diariamente a clase. Para entender mejor la apreciación subjetiva de estos jóvenes, quiero señalar algunos cambios sociales… que inciden en la percepción de sí mismos y de la sociedad:

– Hedonismo como fundamento de la conducta, asociado a permisividad en las costumbres y falta de una ética de principios: la sociedad de consumo preconiza la inmediatez del placer a cualquier precio.

– Competitividad e individualismo: contradictorios con la valoración del esfuerzo propio por su repercusión social. Contradictorio también con un modelo comprensivo de escuela en el cual a los alumnos más brillantes se les pide que sacrifiquen parte de sus posibilidades a favor de los que no lo son tanto.

– Rechazo de toda disciplina: debilitamiento de la sociedad, deserción del rol paterno, nadie quiere ser tildado de autoritario. Se acostumbra a los chicos, desde casa y desde los medios de comunicación a exigir derechos, pero en modo alguno a asumir responsabilidades.

Estas características de la conciencia colectiva están bien vivas en la mente del adolescente, el cual, por otra parte, tiene reconocida casi una plena irresponsabilidad social por cuenta de su minoría de edad.

Cabús, X.: Irresponsabilidad del adolescente. En Escuela Española, 5-7-2001

1.- Busca en un diccionario el significado de los términos y conceptos que desconozcas, con el fin de comprender mejor el texto.2.- ¿Cuáles son los cambios más importantes que han sufrido los alumnos con respecto a la escuela en los últimos años? Señala alguno más que no haya recogido el autor del texto.   3.-¿Estás o no de acuerdo con las valoraciones que realiza el autor? ¿Por qué?   4.-Investiga la educación-enseñanza de vuestros padres y abuelos. Realización de un cuestionario sobre la socialización.

3.-Propuesta de investigación: Fecha máxima: 7 de Noviembre.

10 personas (50% hombres/mujeres) de 5 grupos de edad: 25-35/35-45/45-55/55-65/Más de 65

Cuestiones: 1.-¿Qué opinión tiene sobre la juventud?

2.-¿Cuáles son las causas de dicha situación?Argumentos que apoyan esa opinión.

3.-¿Qué soluciones propone?

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